49- Frutas (raras) de la selva
Una de las grandes compensaciones de los viajes son los descubrimientos. Un castillo idéntico al que imaginábamos cuando éramos niños, un templo grandioso que refleja el poder de otro Dios invisible, ropa tradicional que te gusta pero no te atreverías a llevar en tu ciudad, un pájaro con más colores que el arco iris, una leona persiguiendo una jirafa aterrorizada, una catarata blanca escondida en un bosque verde, una muralla de barro, dos ojos que te miran con ternura, frutas de formas extrañas y sabores nuevos en un mercado de la selva.
Uno nunca sabe por dónde llegará la próxima sorpresa.
AGUAJE: El aguaje tiene forma ovalada y el tamaño de un huevo extra. Su piel es escamada, parecida al caparazón de una tortuga, pero blandita. Se pela fácilmente con los dedos quitando las placas de la pequeña coraza. Por dentro su pulpa es anaranjada y mantecosa. Tiene una semilla grande y su sabor es neutro, apagado, con un bouquet que permanece a palta pasada.
No se come, se bebe: se pela y separa la pulpa con una cuchara; luego se pone en un vaso y se mezcla con agua fría y azúcar. Y lista. Puaajjjjj!!! La verdad, la gente lo bebe, pero no sabe demasiado bien.
CARAMBOLA: Es de color amarillo, con forma de abanico de aletas, como si multiplicaras la cola de un avión. Su piel es fina como la de un pimiento y la pulpa suave y jugosa. Se consume preferentemente como jugo y, antes de servir, es mejor colar las semillas.
GRANADILLA: Es de la misma familia que el maracuyá, pero un poco más pequeña. Es de color anaranjado y lo más importante, todo el dulce que se le negó a su hermana, lo tiene ella. La pulpa, llena de semillas que también se comen, es de color verde.
LUCUMA: Tiene el tamaño de una mandarina, de piel verde, suave pero algo rugosa. Tiene dos semillas del tamaño de canicas y su pulpa, espesa, es de color anaranjado. Se pela y se come, su textura en la boca es suave y recuerda al boniato o la batata hervida.Tiene forma alargada y piel parecida a la del damasco, pero más gruesa. Contiene semillas parecidas a las de la granadilla o el maracuyá recubiertas por una pulpa espesa y anaranjada. Su sabor es ácido, pero tiene tantas semillas que comerlo se vuelve incómodo. Es más práctico preparar un jugo.
MAMEY: Es algo mayor que una pelota de tenis. Su piel es gruesa, áspera, dura y de color marrón. La pulpa es poco jugosa y de color anaranjado. Es rico, su textura y sabor recuerdan a los melocotones o albaricoques secos. Tiene una semilla grande. Se abre por la mitad, de polo a polo, se separa la piel gruesa de la pulpa con la mano y se come como si fuera una rodaja de pan.
- Aguaje
- Carambola
- Granadilla
- Granadilla abierta
- Lucuma
- Lúcuma abierta
- Mamey
- Mamey abierto
- Maushan
- Pepino melón
- Pepino melón abierto
- Pitajaya
- Pitajaya abierta
- Púrpuro
- Púrpuro abierto
- Bananas rojas en un mercado de Cuenca, Ecuador
MAUSHAN: Es una fruta parecida a la carambola, aunque algo más pequeña. Sirve para preparar mermeladas. Es todo lo que sé. Un grupo de campesinos que desfilaba en el Raymillacta de los Chachapoya, en el departamento de Amazonas, Perú, los lanzaba a la gente.
PEPINO MELON: Es una fruta amarilla con algunas estrías de color violeta y algo más pequeña que un meloncito. Su piel es suave y delgada y su aroma dulce. Al abrirlo al medio, presenta una hilera de semillas muy pequeñas, en una disposición similar a las del melón. Su pulpa es acuosa y su sabor fresco recuerda al pepino.
PITAJAYA: La pitajaya es de color amarillo y forma ovalada con aristas. Es relativamente cara ya que es difícil de recolectar: crece en una planta trepadora tipo cactus y de cada uno de sus ángulos salen tres espinas. Eso sí, su interior es dulce y fácil de comer con una cuchara. Sin duda, la fruta más rica de toda la lista.
PURPURO: Tiene forma alargada y piel parecida a la del damasco, pero más gruesa. Contiene semillas parecidas a las de la granadilla o el maracuyá recubiertas por una pulpa espesa y anaranjada. Su sabor es ácido, pero tiene tantas semillas que comerlo se vuelve incómodo. Es más práctico preparar un jugo.

























