Comiéndose el mundo en su furgoneta

31 Marzo 2009 at 14:34 (Mas historias de la Vuelta al Mundo!!!, Por qué, Por qué salimos de Viaje, Quienes Fuimos, Rodando por Sudamérica, Vamos hacia Alaska!!!) (, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , )

Articulo para la Revista AM, Autos y Motores
Articulo para la Revista AM, Autos y Motores

Artículo de Daniela “Puchi” Finco aparecido en la revista AM, Autos y Motores, en marzo 2009 en Venezuela.

 

Para dar la vuelta al mundo no se necesita GPS, preguntando se llega a Roma, a la Luna, o a donde se quiera llegar.

Para unos, 10 años es la etapa en la que dejamos de ser niños, para otros es el paso a convertirse en adulto contemporáneo, para los ancianos es un destino incierto, pero para Anna Callau y Pablo Rey una década son vacaciones indefinidas, porque lo que comenzó como una aventura, que en teoría terminaría 10 años más tarde, se ha convertido en un estilo de vida que no tiene fecha de culminación. ‘Sólo cuando lleguemos a nuestro punto de partida es cuando terminamos la vuelta al mundo’.

 

Tengo que reconocer que siento un poco de envidia de la vida de esta pareja, primero por haber sido lo suficientemente arriesgados para tomar esa decisión, que estoy segura a más de uno le ha pasado por la mente dejar todo atrás sin tabúes ni opiniones ajenas; segundo, por no haberse arrepentido y regresado, hasta el sol de hoy, por algún episodio no grato, que hay que resaltar, han vivido unos cuantos.  

Decir que están fuera de casa es mal utilizar la frase, porque su hogar es la furgoneta en la que viajan. Probablemente se imaginen una van súper equipada o un motorhome con todos los juguetes. Sin embargo, su lugar de vida es una camioneta Mitsubishi L300, modelo 1991 que compraron de segunda mano en España y de la que nunca podrán desligarse, más bien creo que podrían sacarle tanto provecho como a la vuelta al mundo. Es difícil imaginar cómo duermen, cómo comen, cómo conviven 24 horas, los 7 días de la semana, los 365 del año y no se fastidian uno del otro. Pero ya estaremos dando algunos tips que ellos mismos nos dieron para poder lograr tal convivencia sin morir en el intento.

 

Para mi, la mayor complicación es escribir esta entrevista, porque influyen factores como la parte de mi que desea ser como ellos y el hecho de que Pablo escribe para poder mantenerse, digamos que es su profesión en esta parte de su vida. Tienen un libro titulado “La Vuelta al Mundo en 10 Años”, donde relatan la primera etapa de su travesía, lo han impreso 3 veces y vendido en los países que visitan, de esta manera logran recolectar dinero suficiente para seguir avanzando. En él hay historias divertidas, sorprendentes, insólitas y reflexivas de su paso por África. El viaje le permitió además, enviar en un principio reportajes para el Fórum Universal de las Culturas Barcelona 2004 y luego en Chile, donde se alargó su estadía, recibiendo un pago por cada artículo escrito. Así que es un reto para mí resumir lo que ellos han experimentado en 8 años y medio en unas pocas páginas, y que he logrado averiguar en tan sólo 2 días.

 

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Aprendiendo a vivir en la ruta

Él es de Argentina, país con fama de tener gente antipática, pero que sorprende cada vez que un argentino se nos presenta, pues son amables, simpáticos y por lo general tienen ese aire aventurero que Pablo resume bastante bien. Ella es española, una chica de Barcelona, a la que él no le propuso un viaje, sino conocer el mundo, a lo que ni corta ni perezosa aceptó. Muy al estilo de una proposición de matrimonio, pero destinada a ser sobre ruedas.

 

Una vez tomada la decisión, tomó 9 meses organizar lo que sería su vida a partir de ese momento. Anna, quien es Administradora de Empresas de profesión, con experiencia en organización de conciertos de rock, estuvo 2 meses trabajando en un taller mecánico para aprender detalles básicos en cuanto a reparaciones sencillas del carro. Más de uno quedaría sorprendido al verla llena de grasa reparándole piezas a la furgoneta, y es que ella sabía la importancia de obtener conocimientos de mecánica, pues la camioneta la adquirieron con 90 mil kilómetros, cuando su antiguo dueño, luego de usarla durante 8 años, prefirió venderla.

 

Cuando me reuní con Anna y Pablo, llevaban 190 mil kilómetros recorridos alrededor del mundo, y sus próximos destinos eran nuestra hermosa Gran Sabana y luego Guyana. La primera navidad fuera de casa fue la más extraña de todas, les tocó en un país musulmán, lo que representó una mesa sin nada de alcohol, un pollo escogido por ellos mismos mientras aún seguía con vida y la emoción mezclada con melancolía de estar lejos de la familia. Pero eso era lo menos significativo, porque una de las principales razones de su partida estaba estrechamente vinculada a huirle a la rutina, motivo por el cual, cansados de hacer siempre lo mismo, optaron por ser radicales. Un viaje a Zimbabwe que realizó Pablo meses antes, le cambió la perspectiva del mundo, definitivamente descubrió que esa no era la única manera de vivir.

 

Se consideran 100% nómadas, y no hay duda de que lo son. Manejan más de lo que podemos imaginar, aunque aseguran que prefieren no hacerlo de noche; duermen en un colchón de pocos centímetros de alto en la parte de atrás de la furgoneta, y toda su vida se resume a ese vehículo que estoy segura significa todo para ellos. Tienen un corcho donde hay uno que otro papel que les recuerda sitios importantes, dibujos, souvenirs, y un closet compuesto de gavetas, que sin duda es más ordenado que el mío, en el que aseguran llevar más de lo que necesitan. Ocho puestos los convirtieron en dos para poder adaptar el espacio, lo que obviamente nos indica que no hay disponibilidad para un tercero; sin embargo, aseguran que el día que decidan tener un hijo no lo pensarán dos veces. Ese niño si que tendrá una historia particular que contar acerca de su nacimiento, aunque mejor no nos adelantemos a los hechos, pues no está en planes.

 

Lo importante es el viaje, el destino es la sorpresa. 

Todo pasa por algo, es una frase con la que logro identificarme, y no soy la única, ellos la aprendieron seguramente en algún capítulo de su historia y es perfectamente aplicable a su estilo de vida. De cada experiencia aprenden algo, y aunque en más de una oportunidad estuvieron a punto de tirar la toalla, lograron seguir adelante, y hoy los podemos rastrear a través de su página web que mantienen actualizada: www.4×4x4continentes.com. Hacer un resumen de su paso por distintos países del mundo es casi imposible, explicar las razones por las que decidieron cambiar su vida en 180 grados es tarea de expertos que tendrían que analizar psicológicamente la mente de este par, y decir por qué nos parece que están locos, como los apoderan varias veces en Puerto Ordaz.

 

Así que esto es un paseo por sus vidas, con anécdotas curiosas e interesantes, que me hacen pensar en cómo sería mi reacción a situaciones extremas como entrar en la cueva Kitum, donde aparentemente nació el virus del Ébola. Es difícil imaginar que se puede sentir estando dentro de un lugar que roza la muerte pero que no lo sabrías hasta tener los síntomas aparentes del contagio, porque no se trata de entrar a la Cueva de Guácharo, sino de un lugar desconocido, con animales que aguardan en la oscuridad cualquier movimiento inoportuna. O no tener otra opción que bajarse del carro a reparar algo durante el paso por el Parque Nacional Masai Mara, en Kenia, donde está prohibido bajarse del vehículo debido a los animales salvajes. 

Historias hay miles, los han robado, intentado asaltar mientras dormían dentro de su camioneta, han tenido que huir de un grupo de 30 hombres en Etiopía que les pedía dinero bajo el efecto del chat, una droga legal; traducido cartas de amores prohibidos y ayudado a responderla sabiendo que esas palabras nunca llegarían a su destino final. Han logrado desarrollar un sexto sentido impresionante, que les ha resultado bastante bueno a la hora de decidir en quién confiar, a quien aceptarle una cama y hospedaje o a quien ayudar, habilidad que a nosotros los venezolanos tenemos inclinada hacia la desconfianza, más entre nosotros mismos que hacia extranjeros.

 

Se han tropezado con culturas completamente diferentes, pueden dar fe de que cada país piensa a su manera, y han podido sacar sus propias conclusiones. Uno de los preceptos del Islam es ayudar al viajero, allí frases como “porque estás de paso y no te conocemos es que te ayudamos” eran las que escuchaban mientras avanzaban, todo lo que ellos podían contarles era la principal razón por la que desvivían en mejorar su estadía. Lamentablemente Venezuela no ocupa el lugar más seguro de su lista, no sólo por experiencia, sino por referencia. Antes de su llegada las recomendaciones eran extremas, la gente sembraba temor con respecto a nuestra tierra. Por suerte fue en vano, pues Anna y Pablo nos visitaron y se llevaron un buen recuerdo, además pueden dar prueba de que la gente en Puerto Ordaz es amable, todo lo contrario a lo que estamos acostumbrados.

 

Para vivir podrían escoger entre México y Sudáfrica. Los sitios visitados hasta ahora más baratos son Bolivia, Zimbabwe y Perú y el más caro Trinidad. La mejor comida la peruana y la carne argentina y la peor la de Sudán por ser bastante aburrida. De gastronomía rara, o digamos exótica para el latino, podrían hacer un libro. En Uganda Pablo decidió probar las termitas que ofrecía un señor en una manta blanca, mientras en Zimbabwe, junto a otros viajeros, cenaron una parrilla de carne de elefante.

 

Las cosas fáciles no tienen mérito

Todos aquellos que hayan o vivan en pareja saben las dificultades que eso conlleva. Ahora multiplicando lo que una pareja comparte normalmente durante un día, una semana o un mes por 100 puede que lleguemos al tiempo que ellos pasan juntos. No hay forma de decir “me voy”, no pueden encerrarse en un cuarto hasta que se pase la rabia o salir a tomarse algo para desahogarse con los amigos. Las paredes de su casa son el paisaje del lugar donde se encuentren en ese momento, y como humanos al fin, los distintos puntos de vista chocan, quizás ahora menos que al principio, pero es casi un reto que estén de acuerdo en todo lo que hagan. Su técnica, que descubrieron en algún lugar del mundo, es insultarse mutuamente, decirse palabrotas o palabras absurdas y la única regla es no repetir, para cuando la creatividad se agota, el problema puede ser discutido como adultos, a pesar de haberlo resuelto como niños. Sencilla manera de suavizar la mente que puede ser tomada como un consejo.

 

Las decisiones van de la mano de los cambios, independientemente del área en donde se tomen. No todo el mundo es capaz de asumir los cambios, mucho menos cuando se trata de dejar todo lo material que nos rodea para ir tras un sueño. Su recomendación es viajar, no tiene que ser durante 10 años o más, al contrario, reconocen que eso es una locura que ellos comenzaron y que deben terminar, pero si coinciden en que debería ser ley de vida. Ellos no piensan parar, una vez que lleguen a Barcelona, la Vuelta al Mundo finaliza, pero vendrán más viajes, más cortos, pero con otras experiencias. Plantean conocer lo que les falte del globo, quizás salir 6 meses o los 12 completos cada dos o tres años, o cuando les provoque y volver para planificar la próxima salida. Claro que tienen planes a futuro, escribir otro libros con muchas más páginas, quizás montar un bar súper original en la ciudad donde decidan vivir, con la furgoneta en el medio y de principal atractivo, tener hijos, y muchos más que seguramente nos enteraremos con el tiempo.

 

Una de las fotos que más hablan por si solas, por lo menos desde mi perspectiva, es en la que aparecen junto a un cartel de señalización de un lugar llamado “FIN DEL MUNDO”. No se la tomaron creyendo literalmente en esas palabras, sino por el trasfondo que se le puede dar. ¿Cuál es en verdad el fin del mundo? Puede ser muy al sur o muy al norte de algún continente. No es una carrera con una meta, es un propósito y un destino que ellos mismos eligieron y que están compartiendo con todo aquél que se cruce por su camino.

 

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Vivir es un privilegio breve

Recorrer el mundo no es sólo una aventura, es adoptar una forma de vida que podría ser para siempre, podría terminar en cualquier momento, en cualquier región del mundo y por cualquier razón. Pero es un riesgo que ellos están dispuestos a seguir. Así viven, rodando en una camioneta, conociendo cada rincón, aprendiendo de las experiencias, disfrutando de las diferencias del mundo, entendiendo que no importa nuestra procedencia, todos somos seres humanos y en algo coincidimos. Para Anna y Pablo la moda no existe, la tecnología se resume a lo más básico, las fiestas son para dos, los celulares no tienen importancia y, definitivamente, son el mejor ejemplo de que el dinero no hace la felicidad, pues obtienen lo que necesitan para seguir su ruta.

 

La furgoneta 

Manejan una Mitsubishi L300 4×4, año 1991, con motor diesel 4D56 de 2500 cc., que se convirtió en su hogar hace ocho años atrás. Algunas de las remodelaciones que le hicieron para poder rodar y vivir en ella fueron la construcción de un armario horizontal con puertas de madera que a su vez funciona como cama, y otro vertical en uno de los laterales; la incorporación de un portaequipajes, una defensa de hierro forjado, un tanque de combustible extra de 75 litros y para no perder la gracia, una bocina que imita el mugido de una vaca. Para garantizarse más seguridad remacharon unas chapas para cerrar las puertas con candados, cegaron algunas ventanas traseras con planchas de aluminio y protegieron el cárter con otra

 

Demostrando que de errores se aprende y que no es divertido tropezarse dos veces con la misma piedra, después de que en África se les inundara el motor, instalaron un snorkel.

 

Top 10 antes de morir

Según estos viajeros, a quienes estoy segura hay que creerles, existen diez sitios en el mundo que deberíamos visitar antes de morir. Si eres aventurero, historiador, biólogo o simplemente consideras que para apreciar lo que tenemos hay que conocerlo, entonces sigue las recomendaciones de dos personas que no se fijan en lo turístico del lugar, sino en las cualidad y características de su geografía, paisaje, fauna, flora y calidad humana para calificarlo.

  • Patagonia, Argentina
  • Capadocia, Turquía,
  • Petra, Jordania
  • Las Pirámides de Egipto
  • Ras Mohamed, península del Sinaí, Egipto
  • Lalibela, Etiopía,
  • Etosha, Namibia
  • Mana Pools, Zimbabwe,
  • Desierto de Atacama, Chile
  • Machu Picchu, Perú

¿Te animas?

 

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71- Shhh… Como cruzar la frontera entre Guyana y Surinam sin visado

30 Marzo 2009 at 15:05 (Vamos hacia Alaska!!!) (, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , )

 

Shhh… es una nueva sección del blog. Aquí encontrarás datos que no están en ninguna guía. Sobre todo, porque rozan lo ilegal. Son trucos, trampas que vamos descubriendo en el camino, grietas en la sociedad de consumo que juegan a nuestro favor, el de todos los viajeros. Que aproveche.

A veces pasa, quieres hacer las cosas bien pero algo no funciona. Te concentras, pones todas las energías a trabajar de tu lado y nada. Soplas fuerte, estiras los brazos como un superhéroe de segunda y ni un miserable rayito de sol rebota en la palma de tu mano. Da risa, o pena. Tampoco se doblan las cucharitas de café made in China y menos aún se mueve el ferry que cruza el río Corentyne, en la frontera atlántica entre Guyana y Surinam.

Nada, tenemos todo listo, la visa de 50 dólares y el seguro de la furgo, pero el ferry no funciona. Estará detenido una semana mientras arreglan la ruta de tierra al otro lado del río, que se desquició con las últimas lluvias de enero. Surinam, a pesar de su pasado holandés, también está en Sudamérica. 

Pero siempre existe un Plan B.

En este caso, el Plan B circula por el Back Track, la pista trasera. Los botes rápidos que unen Springlands y Nieuw Nickerie no se detienen por mal tiempo. Es ilegal, no hay aduana ni migración, pero los botes con seis pasajeros parten a 200 metros de la última comisaría de Guyana, donde dejamos aparcada la furgo. El viaje cuesta unos 10 dólares y, si hay olas, también hay emoción.

¿Aguantará? ¿Aguantaremos?

En el lado de Surinam sólo hay un muro de contención que evita que las tierras bajas se inunden durante la marea alta. Y taxis, montones de taxis individuales y colectivos conducidos por descendientes de hindúes dispuestos a llevarte hasta el centro histórico de Paramaribo en tres o cuatro horas. A la velocidad de un rosario murmurado rápido, pero eterno.

Es así. Con este Plan B al final haces las cosas mal, porque si estás sin visa eres un ilegal y puedes tener problemas. Pero si vuelves a salir del país por el mismo camino,  funciona.  Buena suerte.

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Premio Amigazo de Octubre 2008: Pepe Polo y Heike Bleher

23 Marzo 2009 at 19:10 (Mas historias de la Vuelta al Mundo!!!, Rodando por Sudamérica, z GRACIAS!!!!) (, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , )

Marco Polo

Marco Polo

 

A José Luis Polo, Pepe, lo conocimos en Lima, una de esas tardes grises que abundan a mediados de año en la costa de Perú. Era domingo. Ese día habíamos conseguido permiso para exhibir la furgoneta con sus golpes, sus rayones, sus nombres de ciudades lejanas, banderas raras y mapas usados en el Parque de la Muralla.

Poca gente vencía la timidez y se acercaba a escuchar las historias de los dos gringos que, ¡sorpresa! ¡hablaban español! La mayoría prefería observar al artesano que hacía dibujos del espacio exterior con cinco tubos de aerosol. El sí tenía éxito. Enseñaba planetas, lunas y estrellas. Nosotros, sólo porciones de la Tierra.

Entonces escuché ese cuidado con los esscaloness que te vass a caer. Es inevitable, escucho el shesheo ibérico y comienzo a recordar: esqueixada de bacalao, paella valenciana, pulpo a la gallega, fabada asturiana, jamón de Jabugo, arroz negro, fideuá, corderito a la brasa… Es lo que se llama pensamiento estomacal.

Bueno, Pepe corría detrás de la pequeña Ana junto a Heike, su mujer, embarazada. En dos o tres frases rápidas, porque Pepe habla rápido y mucho, como si se le fuera a acabar el tiempo, nos explicó los últimos diez años de su vida. Sin un atisbo de disculpa proclamó que es un catalán del Real Madrid, para que quede claro, que ya vi el escudito del Barça en la furgo. Que Heike es alemana, su hija búlgara y que viven en Venezuela. Que tenemos casa en Caracas. Pura hospitalidad viajera.

 

 

Tardamos en llegar. En el camino nos atrapó Perú y los diluvios que asolaron Ecuador durante el 2008. Parecía que estuviera aterrizando el Anticristo. Ey viajeros, que si esperáis que termine la época de lluvias en Ecuador vais a pillar las lluvias en Colombia y Venezuela.

Pepe tenía razón. Cuando hace unos meses llegamos al caos de Caracas, estaba lloviendo. Y llovía mucho.

Pepe y Heike nos esperaban no sólo con un hogar lleno de sobremesas y un aparcamiento cubierto y calentito para la furgo. También con historias interesantes que nos permitirían obrar algún que otro milagro. Como la multiplicación del dinero.

A veces las crisis económicas o existenciales de los países, provocan la convivencia de un mercado oficial y uno paralelo en el cambio de moneda extranjera. Ya lo habíamos vivido en Zimbabwe y habíamos engordado. La crisis de Venezuela es existencial. Una parte tira para un lado y la otra tira para el contrario. La cabeza es muy dura. El diálogo no existe…

 

Con Pepe y Heike recuperamos el gusto por los embutidos y comenzamos a viajar por Venezuela antes de salir de su casa. Toma esta guía. Y estos mapas. Cuando vayan al oriente no dejen de ir a este sitio. Y cuidado en la ruta que la cosa está jodida.

La guía es la de la Valentina Quintero. En la portada hay una mujer montada a caballo en medio de un paraje natural y salvaje que invita, más abajo: Agarra tus macundales y vente conmigo. Sin duda, esa frase provoca.

En una pared tienen un mapa gigante donde marcan todos sus viajes. Hay espacios en blanco, pero lo que no lleguen a recorrer seguro lo completará su hijo Marco. Sí, Marco Polo.

El pequeño que estaba en el vientre de Heike en Lima.

 

 

Yo tuve a Marco Polo en mis brazos.

Anna le acunó mirando hacia Oriente.

 

José Luis acaba de comenzar una nueva aventura abierta a todos los viajeros del mundo. Puedes conocerla en www.viajerosonline.info  

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