Estuvimos más de una semana recorriendo en solitario los caminos más alejados del altiplano boliviano. Eso era vivir en la luna, vivir en el paraíso a pesar del cansancio repentino, el frío y los dolores de cabeza a 4.500 metros de altura. Todo fue bien hasta que una mañana, al intentar arrancar, descubrimos que el motor, el aceite, el agua, todo se había congelado…
Haz click en la foto de las rutas del Altiplano boliviano para ampliarla. El texto, un extracto de La vuelta al mundo en 10 años: El libro de la independencia, dice:
En el mundo que conozco tenía un seguro para todo. Un seguro de vida, un seguro de hogar, un seguro para accidentes pagado por la empresa y uno de desempleo que me lo descontaban automáticamente del sueldo; un seguro a todo riesgo para el coche, un seguro médico para las vacaciones en el extranjero y otro que me protegía en casa. También había seguros para las tarjetas de crédito, para los dientes, para caballos, para mordeduras de perro y hasta para piernas de futbolista. En el mundo que conozco sólo los ataques provenientes de Marte podían dejarnos desamparados.
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que buena fotografia!! se puede apreciar los lugares hermosos que nos ofrece Bolivia.
Saludos
Publicado por Karina | 14 enero, 2011, 20:12